Iglesia San Agustín

En 1671 se iniciaron las obras y fueron dirigidas por Francisco Benítez Pereira de Lugo y al fallecer aquél, se encargaron los hermanos Grimaldi Rizzo, siendo finalizadas las obras en torno a 1694. Destaca la Capilla Mayor presidida por la imagen de Nuestra Señora de Gracia de Manuel Pereira, de origen portugués (Siglo XVII). Además contiene esculturas muy importantes como son: Santa Mónica de Fernández Estévez. El Señor de la Humildad y Paciencia; el Señor del Perdón y La Virgen del Carmen. El Convento fue expropiado a los monjes agustinos por la hacienda militar en el siglo XIX para usarlo como cuartel de infantería. En 1976 lo adquirió el Ayuntamiento que lo ha reconvertido en la Casa de la Cultura de San Agustín, albergando entre otros usos la escuela de Dibujo y Pintura municipal, la escuela de Música y la escuela de Folclore.

En 1671 se iniciaron las obras y fueron dirigidas por Francisco Benítez Pereira de Lugo y al fallecer aquél, se encargaron los hermanos Grimaldi Rizzo, siendo finalizadas las obras en torno a 1694. Destaca la Capilla Mayor presidida por la imagen de Nuestra Señora de Gracia de Manuel Pereira, de origen portugués (Siglo XVII). Además contiene esculturas muy importantes como son: Santa Mónica de Fernández Estévez. El Señor de la Humildad y Paciencia; el Señor del Perdón y La Virgen del Carmen. El Convento fue expropiado a los monjes agustinos por la hacienda militar en el siglo XIX para usarlo como cuartel de infantería. En 1976 lo adquirió el Ayuntamiento que lo ha reconvertido en la Casa de la Cultura de San Agustín, albergando entre otros usos la escuela de Dibujo y Pintura municipal, la escuela de Música y la escuela de Folclore.

- Descripción:

En el exterior, en el lado norte hay cuatro arcos de medio punto, tres de ellos ciegos y sólo uno que conserva la puerta original que estaba al mismo nivel de la planta de la Iglesia. Ésta consta de tres naves, la central ligeramente más elevada, a pesar de su apariencia cúbica en el exterior siendo cubierta con artesonados mudéjares. Los capiteles de las columnas están adornadas con motivos de hoja de palma. De la fachada del templo, destaca su portada central de dos cuerpos, realizada en piedra, siguiendo un esquema clasicista y aprovechando los recursos barrocos, como es el caso del quiebro del frontón que actúa como remate de la misma. La portada del convento, que se revela como el elemento de interés patrimonial en la edificación, tiene tres alturas y se ejecutó en piedra molinera. Su composición arranca con el arco de medio punto que señala el acceso al recinto cultural y culmina con la típica espadaña campanario de estilo barroco, semejante a la que se encontraba en el desaparecido convento de San Nicolás. En el nivel intermedio, se sitúan una serie de relieves de temas marianos realizados en mármol blanco e incrustados a ambos lados de una típica ventana de trazado tradicional sobre la que se encuentra el emblema de la orden agustina.