Voluntarios mayores de 55 años se forman para poner en valor la Hijuela del Botánico de La Orotava

28/10/2019
Voluntarios mayores de 55 años se forman para poner en valor la Hijuela del Botánico de La Orotava

Un total de 12 personas de los tres municipios del Valle de La Orotava están participando en el taller denominado “Sabias y Sabios de la Hijuela del Botánico”. Esta iniciativa, que se desarrolla en la Villa, pretende formar a personas voluntarias para que puedan llevar a cabo labores informativas sobre el patrimonio natural, cultural y etnográfico que posee este emblemático jardín y compartirlas con los visitantes. También adquieren los conocimientos, valores, actitudes, compromiso y habilidades que contribuyen a proteger y mejorar el medio ambiente de Tenerife. “Las Sabias y Sabios de la Hijuela” aportarán un beneficio a la comunidad, transmitiendo sus conocimientos y experiencias. “Este voluntariado proporcionará una experiencia enriquecedora al visitante, a turistas, vecinos y colectivos, permitiendo establecer lazos intergeneracionales y ofrecer información tanto de forma interpretativa como didáctica y atractiva”, afirma el concejal responsable de Medio Ambiente Luis Perera.

Este proyecto lo organiza el Ayuntamiento de La Orotava junto con la Oficina de la Participación y el Voluntariado Ambientales del Área Desarrollo Sostenible y Lucha Contra el Cambio Climático del Cabildo de Tenerife. También cuenta con la colaboración de la Dirección del Jardín de Aclimatación de La Orotava que pertenece al Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) del Gobierno de Canarias; la Fundación Canaria Telesforo Bravo-Juan Coello; la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia; el Colectivo Vecinal Mesa del Árbol de La Orotava; la Asociación Profesional de Guías de Turismo de Tenerife y Cruz Roja.

Los talleres formativos se realizaron en este mes de octubre con motivo de la celebración del Día Mundial de los Jardines Botánicos, concretamente durante los días 14, 15, 21, y 23, en las instalaciones de Cruz Roja de La Orotava. Solo falta una jornada, que tendrá lugar el próximo 7 de noviembre, en la que se hablará sobre botánica e interpretación en la propia Hijuela del Botánico.

La formación se dirige en concreto a personas mayores de 55 años, preferiblemente con estudios universitarios o similares, que sean activas y participativas y que residan en los municipios de Los Realejos, Puerto de la Cruz y La Orotava. Se han completado las plazas con un proceso de selección que ha llevado a cabo Cruz Roja.

Se prevé que estas personas, tras recibir y finalizar la formación, puedan comenzar a realizar sus funciones en la Hijuela del Botánico, a partir de la última semana de noviembre. Las visitas tendrán una duración de 45 minutos aproximadamente, y estarán coordinadas por la Fundación Telesforo Bravo-Juan Coello.

En las ponencias se ha contado con el Director del Jardín Botánico de Aclimatación de La Orotava, Alfredo Reyes; del Botánico, José García Casanova y del experto en Interpretación y Educación Ambiental, Pedro Miguel Martín, además del técnico municipal de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de La Orotava, Pablo Torres.

JARDÍN HISTÓRICO

Este emblemático espacio ubicado en pleno centro del casco histórico, junto a la Casa Consistorial, es Bien de Interés Cultural con categoría de Jardín Histórico. Gracias a unas gestiones realizadas por el ayuntamiento ante el Gobierno de Canarias se logró ampliar su horario y así se puede disfrutar de este romántico jardín de forma ininterrumpida desde las 9:00 hasta las 18:00 horas de lunes a viernes y de 10:00 a 15:00 horas los sábados, domingos y festivos. Por lo que se ha registrado un importante incremento en las visitas desde 2016 cuando se aplicó la medida. 

Este jardín de la Hijuela del Botánico, con unos 3.390 metros cuadrados, fue una iniciativa, en 1788, del Marqués de Villanueva del Prado, Alonso de Nava y Grimón, quien lo concibió como un centro complementario al Jardín de Aclimatación de La Orotava (hoy Jardín Botánico en Puerto de la Cruz). En 1791 comenzaron las obras y se prorrogaron durante dos años. En el año 2008 fue declarado Bien de Interés Cultural bajo la categoría de Jardín Histórico. En su interior existen árboles de gran interés por sus dimensiones, antigüedad, rareza o procedencia. Los paseos serpenteantes del jardín permiten disfrutar de más de 150 especies, entre las que destacan el castaño de la India, el árbol del fuego, el zapote, las coníferas de Australia y un bello ejemplar de drago.  Se encuentran otras especies como cedros, pinos canarios, magnolias, el árbol candil o el árbol del amor y palmeras canarias, además de ejemplares de flora exótica como la secuoya del alba, procedente de China; un ejemplar de palma chilena, muy amenazada en su hábitat natural o un Glinkgo Biloba, única especie viva del género de las ginkgoales y con fósiles que se remontan al periodo Pérmico, en el Paleozoico. También es de destacar otros elementos arquitectónicos de este espacio como la portada de forja de finales del siglo XIX o su charca con algunas especies vegetales acuáticas.