EL OROTAVENSE FRAN MORA RECORRERÁ EN LOS PRÓXIMOS 15 DÍAS MÁS DE 5.000 KILÓMETROS EN MOTO PARA CUMPLIR SU SUEÑO DE ESTAR PRESENTE EN EL 75 ANIVERSARIO DEL ‘DÍA D’ DE LA II GUERRA MUNDIAL

31/05/2019
EL OROTAVENSE FRAN MORA RECORRERÁ EN LOS PRÓXIMOS 15 DÍAS MÁS DE 5.000 KILÓMETROS EN MOTO PARA CUMPLIR SU SUEÑO DE ESTAR PRESENTE EN EL 75 ANIVERSARIO DEL ‘DÍA D’ DE LA II GUERRA MUNDIAL

Un 5 de junio de hace 75 años 12.000 paracaidistas aliados precedían al Día D y la Hora H de la jornada siguiente, la del Desembarco de Normandía, lanzándose sobre territorio enemigo para controlar puentes e inutilizar baterías alemanas. La historia de un grupo de ellos, miembros de la compañía estadounidense Easy, enganchó a Fran Mora, bombero forestal de La Orotava, que lleva años tras el sueño de viajar a tierras galas. Logrará cumplirlo y estará en la celebración de las bodas de brillantes de aquella gesta de la II Guerra Mundial. Previo recorrido de 2.500 kilómetros –el doble con la vuelta– en su moto. Ayer partía del aparcamiento del Parque Marítimo de Santa Cruz donde fue despedido por familiares y amigos.

Fran salió en barco hacia Huelva donde iniciará realmente su aventura. Explica cómo la ha diseñado: “Iré por la Ruta de la Plata, de Sur a Norte, y en Salamanca me desviaré hacia San Sebastián y luego, ya en Francia, a San Juan de Luz (donde los soldados alemanes pasaban temporadas de vacaciones en plena guerra), el puerto de La Rochelle –de donde salían los temidos U-boots, los submarinos–, el monte Saint Michelle, en la localidad de Saint Malo, Cherburgo, otra ciudad portuaria clave, y meta en Cotentin, la región donde tuvo lugar el desembarco”.

Allí visitará las míticas cinco playas escenario del ataque aliado. Sus nombres en clave han pasado de tal manera a la historia que se han quedado ya para siempre: Sword, Gold, Juno, Utah y la sangrienta Omaha en la que el fotoperiodista Robert Capa reflejó como nadie antes y muy pocos después la terrible cara de la guerra.

Pero volvamos al día anterior, el 5, con el relato del propio Fran: “Todo comenzó cuando leí hace tres años un libro, Band of Brothers, traducido como Hermanos de Sangre. Cuenta la historia de la compañía estadounidense Easy que formaba parte de los 12.000 paracaidistas que se lanzaron la noche del 5 al 6 tras las líneas enemigas. La operación denominada en clave Overlord salió mal porque muchos de ellos se desorientaron y la mayoría perdió el kit con la bolsa de supervivencia y el armamento que tenían amarrado a la pierna”. “De forma autodidacta, prosigue, comencé a investigar sobre la Operación Overlord, subraya. Nunca me habían interesado las contiendas, el ejercito o la vida militar. Tampoco es algo que hoy me llene mucho, pero lo que sí admiro son las historias humanas que se desarrollan entre compañeros militares”. Y es ahí donde se empieza a fraguar el principio del viaje. “Nombres como Winters, Malarky, Guarnere, Lipton… Se empiezan a mezclar con historia viva cuando veo un documental de HBO sobre ellos y su serie del mismo nombre: Hermanos de sangre. Fran continúa: “El comandante de la compañía, Dick Winters, se encontró con otros soldados dispersados y sin armas. Las robaron a los alemanes o las cogieron de compañeros caídos”. Como anécdota, señala que “uno de los soldados, Bill Guarnere, se hizo con una MG42, la temible segadora de Hitler, y los aliados le dispararon en varias ocasiones confundidos al creer que se trataba de un alemán”.

Hubo actos de enorme heroicidad entre este grupo de infiltrados “Doce de ellos –recuerda Fran– tomaron una batería de cuatro cañones alemanes de 103 milímetros en un puesto del interior a seis kilómetros de la playa de Omaha. Sin duda, un alivio para los que allí desembarcaron”. La historia despertó el interés del tinerfeño. Tanto que “lo intenté en 2018 y no pudo ser por motivos personales. Pero este año lo he conseguido”.

Serán 5.500 kilómetros durante algo más de 15 días. Una auténtica aventura para la que cuenta con su Honda Africa Twin de 2002. Apareció ayer en el momento de la despedida cargado de maletas sobre su potente moto, pero realmente, asegura, “llevo apenas lo básico para tantos días”.

El retorno a casa lo hará Fran partiendo de un lugar de infausto recuerdo para la humanidad: Oradour Sour Glane. Tras los desembarcos tropas alemanas esperaban en el interior para acudir a la costa de Normandía. En este pueblo, la resistencia francesa dio un golpe y mató a un alto mando de las SS. En represalia entraron en la localidad y separaron a las mujeres y a los niños, conducidos a la iglesia, de los hombres, a los que levaron a un granero. Asesinaron a 642 personas civiles y sólo hubo ocho supervivientes. Cómo sería, que las propias autoridades militares alemanas abrieron una causa por posibles crímenes de guerra”.

Carentan, Saint Mere Eglese o Saint Mere DuMont. Son las etapas finales del itinerario personal de Fran. En esos escenarios naturales se celebrará la este año especial Liberty March, un tradicional evento realizado por recreadores de todo el mundo durante tres días, del 5 al 8. “Con campamentos de los años 40, vehículos, indumentaria, música o comida. Absolutamente todo de la época... Y yo”, resume un ilusionado Fran. Este es el principio de la historia. Habrá continuidad en una segunda parte para contar la experiencia. Ya es posible saber algo en el blog Una japonesa (por la moto Honda) en Normandía. Una japonesa y un canario, listos para desembarcar en la playa de Omaha, de manera bien distinta a la de 1944, 75 años después.

FUENTE: EL DÍA Textos: José D. Méndez Fotos: Montse Santos