Francisco Linares celebra el dictamen favorable para declarar el Cordón Trenzado como Bien de Interés Cultural
El alcalde de La Orotava muestra su "máxima satisfacción" ante un paso decisivo para proteger un sistema de cultivo único en el mundo y seña de identidad del Valle
La técnica, con más de tres siglos de historia, recibe el respaldo del Consejo de Patrimonio Cultural para su declaración como BIC Inmaterial.
Se trata de la penúltima y decisiva fase de un proceso que se inició en abril de 2024 mediante la incoación del expediente por parte del Cabildo de Tenerife, a instancias de los tres ayuntamientos del Valle de La Orotava.
El alcalde de La Orotava, Francisco Linares, manifiesta su satisfacción tras conocer el dictamen favorable emitido por el Consejo de Patrimonio Cultural (el pasado viernes 8 de mayo) para la declaración de la técnica de conducción del cultivo de la viña de Cordón Trenzado como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Inmaterial, máxima figura de protección contemplada en el marco jurídico estatal para este tipo de manifestaciones patrimoniales. Se trata de la penúltima y decisiva fase de un proceso que, desde el punto de vista administrativo, se inició en abril de 2024 mediante la incoación del expediente por parte del Cabildo de Tenerife, a instancias de los tres ayuntamientos del Valle de La Orotava. Sin embargo, el camino hacia este reconocimiento comenzó dos décadas antes gracias a la iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de la Villa de La Orotava, y continuó con el apoyo de los ayuntamientos de Los Realejos y del Puerto de la Cruz, así como del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de La Orotava.
Para el primer representante institucional de la Villa, “este anuncio fortalece el paso hacia la declaración BIC para la protección del patrimonio agrario y paisajístico de toda la comarca. “Es un reconocimiento de justicia al esfuerzo de agricultores, viticultores, bodegueros, Consejo Regulador y de todas las administraciones implicadas en la salvaguarda de este legado único en el mundo, transmitido hasta nuestros días de generación en generación”, apunta.
Asimismo, señaló que, en un contexto marcado por las dificultades que atraviesa el sector agrícola y especialmente el vitivinícola, debido a factores como las plagas, la competencia de otros cultivos o la falta de mano de obra cualificada, este reconocimiento representa “una buena noticia y un motivo de esperanza para la supervivencia de la viticultura en el Valle de La Orotava”.
El alcalde subraya que el cordón trenzado no es solo una técnica agrícola, sino una “obra de arte viva” que se ha mantenido gracias al esfuerzo generacional de los viticultores del Valle de La Orotava. Este sistema, que supera los 300 años de antigüedad, es el reflejo de la sabiduría de nuestros antepasados y de la singularidad de un paisaje que no tiene comparación a nivel global.
Desde el Ayuntamiento de La Orotava se destaca que esta protección como BIC servirá para poner en valor el arduo trabajo manual que requiere esta técnica. Por ello, este blindaje patrimonial debe ir acompañado de medidas que garanticen el relevo generacional y la rentabilidad para los agricultores que mantienen vivo este legado.
Linares agradece el trabajo técnico realizado para fundamentar este expediente y reafirmó el compromiso del consistorio orotavense en la defensa y promoción de sus tradiciones.
Más de dos décadas
El gestor técnico municipal de Patrimonio Cultural, Pablo D. Torres, recibió en el año 2003 el encargo de valorar, desde una perspectiva jurídica y patrimonial, la viabilidad de declarar el Cordón Trenzado como Bien de Interés Cultural de naturaleza inmaterial, al tratarse de una técnica artesanal ancestral transmitida de generación en generación. A partir de entonces se inició un amplio trabajo de investigación y documentación, recogiendo el testigo de destacados defensores de este reconocimiento, como el enólogo, viticultor y docente Juan Enrique de Luis Bravo, quien desde mediados de la década de 1980 ha reivindicado la singularidad del Cordón Trenzado tanto desde la presidencia del Consejo Regulador de la Denominación de Origen como posteriormente desde la dirección técnica del Concurso de Vinos del Liceo de Taoro.
Durante más de veinte años se desarrolló una intensa labor colectiva y multidisciplinar basada en el diálogo y la recopilación de información, realizando prospecciones en fincas de distintas zonas del valle, entrevistas con viticultores, cosecheros y bodegueros, así como reuniones de coordinación con la Oficina Comarcal de Extensión Agraria y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de La Orotava.
Finalizada la pandemia, se dieron por concluidos los trabajos previos con resultados altamente positivos, destacando especialmente el respaldo de la comunidad portadora de este saber tradicional: los agricultores que han conservado y transmitido el Cordón Trenzado generación tras generación.
El consenso alcanzado entre el sector vitivinícola y las administraciones públicas del Valle derivó no solo en la puesta en marcha de acciones orientadas a revitalizar el sector, sino también en la necesidad de proteger y difundir uno de los principales símbolos identitarios de la comarca: este sistema tradicional de conducción de la viña en cordón trenzado. Bajo la coordinación del Ayuntamiento de la Villa de La Orotava y con el apoyo de los ayuntamientos de Los Realejos y del Puerto de la Cruz, así como del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de La Orotava, se formalizó en febrero de 2024 la solicitud de incoación del expediente ante el Cabildo Insular de Tenerife.
Pablo Torres subraya que “las décadas de trabajo desarrolladas en torno a esta singular manifestación patrimonial permitieron constatar que el Cordón Trenzado constituye una de las principales señas de identidad de la comarca de Taoro, no solo desde una perspectiva agraria, sino también histórica, etnológica, antropológica y paisajística, dada su doble condición de saber tradicional inmaterial y elemento configurador de un paisaje cultural único”.
Tras una tramitación relativamente ágil, la propuesta fue elevada al Gobierno de Canarias, obteniendo los informes favorables de los órganos consultivos competentes y de la Ponencia Técnica de Patrimonio Arqueológico, Etnográfico y Paleontológico, órgano encargado de evaluar este tipo de expedientes. Finalmente, el Consejo de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias emitió este dictamen favorable a la candidatura en la sesión celebrada el pasado 8 de mayo.
Por su parte, el concejal de Agricultura, Alexis Pacheco, mostró su satisfacción por este importante reconocimiento para el sector vitivinícola, subrayando que debe servir no solo como homenaje a quienes mantienen viva esta tradición, sino también como impulso para continuar defendiendo y preservando el cultivo frente a las dificultades del mercado y los desafíos inherentes a la actividad agraria. También destaca que en 2022 se realizó un estudio que sirvió de diagnóstico para el inicio del expediente.
Pacheco agradeció el apoyo brindado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de La Orotava y por los ayuntamientos de la comarca, con especial mención al Ayuntamiento de Los Realejos y a su concejal del Sector Primario, José Alexis Hernández Dorta, y también al técnico de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de La Orotava, coordinador del expediente durante más de dos décadas.