Un sueño solidario convertido en realidad

14/04/2014

Rosa María Mesa Morales, trabajadora social del Ayuntamiento de La Orotava, impulsó en 2012 una pequeña iniciativa solidaria, casi familiar, que crece año tras año en Senegal.

 

Rosa María Mesa Morales, trabajadora social en el Ayuntamiento de La Orotava desde hace casi 18 años, soñaba desde niña con viajar a África. En 2011 visita por primera vez Senegal, junto a la ONG Sol y Luna 4x4, y de aquel viaje nace una pequeña iniciativa solidaria, casi familiar, que crece año tras año en el país africano. Su proyecto lleva el nombre que le pusieron las primeras personas a las que ayudó en Dakar: "Mamanafrica".

En su primer viaje, en 2011, lleva material escolar y sanitario a cinco aldeas de Cassamance, gracias al viaje organizado por la citada ONG, que preside Gustavo Martín. Mientras parte del grupo se adentra en el interior, Rosa María entra en contacto con la unidad de prematuros del Hospital de Abass Ndao, con el que se compromete a seguir colaborando en el futuro para tratar de paliar sus grandes carencias.

En 2012, gracias a la colaboración desinteresada de Moctar Erebib, el contacto, guía y traductor de Mamanafrica en Senegal, Mesa acude de nuevo a esta unidad de prematuros y lleva más equipamiento sanitario. También ayuda a la Casa de Escucha Claire Enfance, que atiende a los niños de la calle y que se convierte en su segundo proyecto en Senegal.

Rosa María Mesa lleva material sanitario y medicamentos a esta casa de escucha, que dos días por semana recibe la visita de un enfermero que acude a atender a los niños de la calle: "Suelen tener enfermedades en la piel, cortes, infecciones, heridas... Los niños mendigos acuden al centro a asearse y lavar sus ropas, pero también a que los voluntarios del centro les escuchen".

En 2013, el proyecto de Mamanafrica crece aún más: "Se incorporan mi hermana Tere Díaz, mi sobrino Aythamy Mesa y mi amigo-hermano Domingo Bermúdez; no solo crecen los proyectos, sino también el número de cooperantes", subraya Mesa.

"Continuamos dotando de equipamiento a la unidad de prematuros, con cuatro camas de calor; llevamos material sanitario y medicamentos a la Casa de Escucha de Saint Louis, donde organizamos un inolvidable día de convivencia, y, por primera vez, Mamanfrica viaja al interior del país y visita las regiones de Medina Gounnas y Synthiara Coundara, donde llevamos equipamiento escolar para más de 400 menores; medicamentos donados por una farmacia de La Orotava, y colaboramos en el acondicionamiento y mejora de un servicio de maternidad", detalla.

En ese viaje descubren la aldea Sare Bala, que llaman PK12 por el punto kilométrico donde se ubica. Allí han empezado a construir un puesto de salud.

Mesa ahorra y busca fondos para el viaje Senegal 2014, previsto para finales de año, con el objetivo de continuar sus tres proyectos principales: dotar de equipamiento sanitario a la unidad de prematuros del Hospital Abass Ndao; aportar más equipamiento sanitario y medicamentos para los niños de la calle de Saint Louis, y llevar material escolar y terminar de construir el puesto de salud en PK12. De momento, ninguna administración pública colabora con el proyecto, pero esperan que alguna se sume.

"Estos proyectos se han ejecutado gracias a la colaboración de familiares, amigos, compañeros, conocidos y también desconocidos que creen en nuestro proyecto y confían en nosotros, algo que valoramos mucho. La confianza no tiene precio", subraya.

Los fondos para Mamanafrica se consiguen con huchas repartidas por el norte de la Isla: Restaurante Las Tres Casitas, Helvetia Seguros, Taberna Jai-Alai, CEIP Santa Úrsula, Muebles La Haya, Bodeguita El Algarrobo, Perfumería Esentzia y Frutería El Valle. En la zona sur, hay huchas en Peluquería Isabel, Peluquería Contigo, Bodega Vega Las Cañas, Café La Plaza, Atlético Unión Güímar, Cafetería Santo Domingo, Centro Infantil Mafalda y Tasca La Albahaca.

Para Mesa, "resulta sorprendente la cantidad de gente solidaria que te puedes encontrar por el camino. Gracias a ellos, Mamanafrica crece, y no solo crecen las aportaciones, sino que cada uno de nosotros crece también como persona. Después de amar, compartir es para mí uno de los sentimientos más importantes y gratificantes".

La historia de un niño mendigo de Saint Louis A Rosa María Mesa le marcó su experiencia con el niño que la acompaña en la foto, un niño de la calle de Saint Louis. Un día les avisaron de que estaba muy enfermo en un hospital, sin dinero para medicinas. "Lo encontramos en un rincón, en un estado lamentable. Gracias a las medicinas que llevamos pudo salvar su vida y hoy es un chico sano", recuerda con una sonrisa.

Fuente: eldia.es/ Raúl Sánchez (@Microrrelatista)