Mujer Rural

Por definición, una mujer rural es aquella que desarrolla su vida en el medio rural, ya sea llevando a cabo su actividad profesional en este entorno o simplemente haciendo vida en él.
En el municipio de La Orotava, según el último censo (acotado a personas mayores de 18 años), empadronadas en barrios considerados rurales, la población rural del municipio supone un 31,3 % del total, representando las mujeres rurales, el 15,7% del total de personas empadronadas en el mismo.
Una vez acotado el colectivo de mujeres rurales, habría que hablar también de la importancia de la celebración de su día internacional.

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER RURAL
El día Internacional de la Mujer Rural, que se celebra el 15 de octubre, fue establecido, en el 2007, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el fin de reconocer el papel decisivo de la mujer en tres aspectos tan fundamentales como la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza.
Este día de celebración y reivindicación sigue siendo necesario ya que, aunque en los últimos años, la sociedad ha experimentado una profunda transformación en el reconocimiento de la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, esta igualdad efectiva, evoluciona más lentamente, en las zonas rurales. Por esto sigue siendo prioritario visibilizarlas, trabajando en las necesidades y demandas que ellas precisan.

DIFICULTADES QUE VIVEN LAS MUJERES RURALES
A todas las dificultades que presentan las mujeres, por el mero hecho de serlo, independientemente del colectivo al que pertenezcan, hay que sumar una serie de dificultades que se acrecientan en este entorno, como son:
- Las largas jornadas de trabajo a las que son sometidas, ya que a las labores del campo hay que sumarle las tareas del hogar y el cuidado tanto de los hijos como de otros familiares.
- La responsabilidad doméstica no compartida, en la inmensa mayoría de los casos.
- La falta de reconocimiento económico, al entenderse su trabajo como una ayuda familiar que complementa a la renta principal y no como una aportación económica efectiva.
- La falta de reconocimiento profesional, ya que, a pesar de representar más de un tercio de los trabajadores de las explotaciones agrarias familiares, a nivel autonómico, el 70% de las explotaciones son propiedad de los hombres, siendo ellas meras colaboradoras en la actividad. Además, pese a compartir por igual las tareas agrarias, éstas están consideradas como parte de sus funciones domésticas y no como un trabajo.
- La falta de reconocimiento social ya que, en general, el sector primario está poco reconocido y valorado por el consumidor. Pero es que, además, es un sector cargado de estereotipos, en el que parece que solo es aceptado un perfil específico de mujer rural, a pesar de ser un concepto totalmente erróneo.

CONSECUENCIAS
Como consecuencia de todas estas dificultades, se produce la falta de relevo generacional ya que, por una parte, las propias madres desean un futuro con más oportunidades y menos duro para sus hijos y por otra, los jóvenes tampoco quieren continuar con las labores tan sacrificadas y poco valoradas que conlleva la actividad agraria.
Un ejemplo de esta falta de relevo generacional se sufre en La Orotava, donde en los últimos años se ha visto incrementar, considerablemente, la superficie rústica abandonada, hasta alcanzar la cifra de 6,5 millones de metros cuadrados, lo que supone un 33% de la superficie rústica total del municipio.
Y otra de las consecuencias más representativas de las dificultades a las que se ven sometidas, es la invisibilidad o escasa visibilidad de la figura de la mujer rural.
Con la finalidad de dar solución a la infinidad de problemas tanto jurídicos, como económicos, profesionales y sociales a los que se enfrentan a diario las mujeres rurales, en los últimos años, se han llevado a cabo, desde todas las administraciones públicas, iniciativas encaminadas a visualizar la realidad que vive este colectivo, fomentar la igualdad entre géneros y empoderar a la mujer para contribuir a mejorar su calidad de vida.
En este sentido, desde el Área de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Tenerife, entre el 2011 y 2015, se llevaron a cabo varios proyectos de investigación sobre la realidad, necesidades y demandas de las mujeres rurales de la isla, en los que participaron cientos de ellas y en los que se vio representada la mujer rural del municipio, a través de la participación de varias mujeres rurales del Mercadillo del Agricultor Valle de La Orotava.

Descarga: Así hablan ellas. Agricultoras y Ganaderas de Tenerife

Descarga: Síntesis del Estudio sobre las Mujeres del Medio Rural de Tenerife