Concluye el proyecto Educar para la Sostenibilidad: un aprendizaje compartido

18/05/2011

Desde los años 70 la percepción de la problemática a abordar se ha ampliado de manera notoria (problemas relacionados con la pérdida y el deterioro de los elementos naturales, conciencia del agotamiento de recursos, aumento de la pobreza y la exclusión).

Concluye el proyecto Educar para la Sostenibilidad: un aprendizaje compartidoTodos estos aspectos nos lleva a hablar de un desarrollo insostenible. Hoy es obligado replantearse la educación para abordar la Sostenibilidad del Planeta. La educación que necesitamos tiene que servir para capacitarnos para el cambio. Es necesario saber cómo hacerlo y sentirse capaz de hacerlo. Para hacer posible el desarrollo sostenible es imprescindible contar con la participación de todos los actores de la sociedad. En este contexto, los Centros Educativos son un caso particular con especial relevancia. La escuela puede ser un buen lugar donde imaginar y experimentar estrategias para vivir de acuerdo con los principios de sostenibilidad en la práctica diaria. En el marco de un centro educativo es posible debatir abiertamente los problemas que se tienen que resolver, decidir conjuntamente cuáles son las prioridades y cuáles son las propuestas más adecuadas para llevarlas a cabo, y ejecutar y controlar las decisiones tomadas colectivamente.

Teniendo en cuenta lo anterior, se propuso como objetivo general para el curso escolar 2010/2011 concienciar a la población escolar sobre el concepto de desarrollo sostenible ofreciendo los conocimientos, aptitudes, actitudes y motivación necesarios para trabajar en la búsqueda de soluciones a los problemas actuales y para prevenir los que puedan aparecer en el futuro.

Este proyecto tuvo una duración de 4 meses, iniciando los talleres en el mes de febrero y finalizándolos en mayo. La población a la que fue dirigida fue al 2º ciclo de primaria (3º y 4º), aunque no se descartó otras sugerencias con el objetivo de adaptarnos y dar respuestas a las necesidades educativas de los mismos atendiendo en la medida de lo posible sus demandas. La metodología utilizada, se basó en lo que se conoce como "Aprender a aprender" o aprendizaje autodidacta. El alumnado fue siempre el encargado de buscar la información que se requería para desarrollar los talleres. A través de su experiencia y de su trabajo individual y grupal, asimiló con mayor facilidad el contenido planificado. Asimismo, se facilitó a través de esta metodología, el entrenamiento de hábitos de estudio como buscar, leer, seleccionar o subrayar, resumir y esquema,... siendo este proyecto interesante debido a su carácter puramente educativo.

Como conclusiones del proyecto cabe destacar que los centros coincidieron en valorar positivamente el contenido, las actividades así como los objetivos planteados ajustándose en todo momento a la planificación inicial del proyecto. Así mismo, consideraron oportuno ajustar la temporalidad de los talleres a la planificación inicial del proyecto educativo de centro, implantando este contenido en las aulas como una continuidad al área curricular y no como una actividad "extraescolar" o paralela al centro. El total de los centros participantes, estimó la necesidad de seguir trabajando los temas ambientales de una manera continuada y participativa en los centros escolares.